PRINCIPALES ENFERMEDADES DE TRANSMISION SEXUAL

El SIDA

El SIDA es previsible y fácilmente evitable, sin embargo, estamos siendo testigos de una epidemia mundial de esta enfermedad letal.

Señales y síntomas de la infección por el VIH y el SIDA.

Después de contraer el VIH, una persona puede seguir gozando de una buena salud durante uno, dos o hasta diez años. Con el tiempo, sin embargo, el virus empieza a debilitar el sistema inmunitario del cuerpo y, por lo tanto, su capacidad para combatir las enfermedades. Las personas infectadas con el VIH pueden presentar una variedad de síntomas, entre otros: pérdida de apetito, pérdida de peso, fiebre, sudores nocturnos, erupciones de la piel, diarrea, fatiga, falta de resistencia a la infección o inflamación de los ganglios linfáticos.

Las señales de que una persona infectada con el VIH ha contraído el SIDA aparecen después de que el sistema inmunitario de l paciente se ha debilitado severamente, y entonces, enfermedades como la neumonía, la meningitis o el cáncer pueden ocurrir.

Existen varios medicamentos en el mercado que pueden desacelerar la producción del virus que causa el SIDA. Aunque no es una cura, estos medicamentos podrían retardar los síntomas y la muerte final en algunos pacientes con SIDA. Las enfermedades relacionadas con el SIDA, como la neumonía, se tratan con medicamentos específicos para aquellas enfermedades.

EL SIDA en los recién nacidos

El VIH también puede ser transmitido de madre a hijos durante el embarazo, el parto o la lactancia materna. Existe el riesgo de uno en tres de que una mujer infectada con el VIH contagie el virus a su bebé. Una mujer que sabe o que sospecha que ella está infectada con el VIH, deberá hacerse un examen médico antes de tratar de concebir a un niño.

CHANCROIDE

La bacteria causante del chancroide es Haemophilus ducreyi y se transmite por vía sexual. El chancroide es causa común de úlceras genitales en las regiones tropicales.

Señales y síntomas

Se forman llagas dolorosas y anormalmente sensibles al tacto. Generalmente los ganglios de la parte afectada se hinchan. Las partes genitales y bucales son los sitios más comunes de la infección.

CHLAMYDIA

Las infecciones de Chlamydia, causada por diversas cepas de la bacteria Chlamydia trachomatis, son uno de los tipos más comunes de enfermedad venérea. Si se trata temprano con antibióticos, la enfermedad puede curarse. Si se deja sin tratar, la Chlamydia podría diseminarse a los órganos reproductivos, conduciendo a la infertilidad en las mujeres y, posiblemente, en los hombres.

Señales y síntomas

La Chlamydia puede producir una variedad de señales y síntomas, según la etapa de la enfermedad. En las mujeres, estas señales y síntomas pueden incluir un exudado vaginal delgado, dolor al orinar, hemorragia vaginal entre los períodos menstruales o después del coito y dolor abdominal inferior. En los hombres, estas señales y síntomas pueden incluir una sensación de ardor al orinar, la sensación de tener que orinar con frecuencia y una secreción de pus del pene. Los hombres tienen mayor probabilidad de notar la Chlamydia más temprano. Las señales y los síntomas de la Chlamydia empiezan generalmente cerca de 21 días después de contraerse la enfermedad.

La Chlamydia en los recién nacidos

La Chlamydia puede tratarse exitosamente durante el embarazo. Si es transmitida a un recién nacido durante el parto, el recién nacido puede contraer conjuntivitis y neumonía, ambos de los cuales también pueden tratarse.

SIFILIS

La sífilis es una enfermedad compleja, pero generalmente curable; causada por una espiroqueta conocida como Treponema pallidum. Si no se trata, la sífilis progresará a través de varias etapas diferentes. Algunas de las señales y síntomas de la sífilis desaparecen por su propia cuenta sin tratamiento -esto no implica que la enfermedad desapareció-. La sífilis sólo puede ser curada por medicación, así que es muy importante ver a un médico, aunque usted parezca estar sintiéndose mejor.

Señales y síntomas

Etapa primaria

Cerca de diez días a seis semanas después de la exposición a la espiroqueta, una herida o úlcera roja llamada chancro, aparece donde la enfermedad se introdujo al cuerpo. El sitio más común es los genitales, pero pueden ser afectadas otras áreas del cuerpo como la lengua.

Pueden agrandarse los ganglios linfáticos cerca del lado de las infecciones (en la ingle o en el cuello, por ejemplo). Las lesiones causadas por la sífilis desaparecerán sin tratamiento, pero la enfermedad no será curada.

Etapa secundaria

Dos a doce semanas después que el chancro desaparece, una erupción cutánea (de la piel) de granitos rojos costrosos y pequeños que no causan comezón, aparece; generalmente en las palmas de las manos y en la región de las plantas de los pies. Lesiones rosadas o grises pueden aparecer en las membranas mucosas de la boca, de la vulva y del pene. Tanto la erupción como las lesiones son sumamente contagiosas. Los síntomas de gripe, como fiebre, dolores, dolor de cabeza, náusea y pérdida de peso, también pueden estar presentes. Sin tratamiento, desaparecerán estas señales y síntomas, pero el paciente no se curará.

Etapa latente

Con el tiempo, desaparecen las erupciones y otras señales y síntomas. Aunque la infección está presente, la persona ya no es contagiosa. Casi dos terceras partes de las personas con sífilis no tratada permanecen en esta etapa latente, que puede durar 20 años o más, hasta su muerte.

Etapa final

Cerca de una tercera parte de los pacientes no tratados con sífilis llega a esta etapa. La enfermedad hace erupción nuevamente sin advertencia. Puede atacar cualquier órgano del cuerpo, causando parálisis, ceguera y hasta la muerte.

Sífilis en los recién nacidos

La sífilis puede ser transmitida a un niño no nacido, aunque la enfermedad esté en su etapa latente en el momento del nacimiento del bebé. Una mujer embarazada con sífilis a veces puede tratarse exitosamente, por lo tanto, reduce los riesgos para su recién nacido; sin embargo, 30-40 por ciento de los fetos infectados por la sífilis son mortinatos (muertos al nacer), y los que sí sobreviven pueden morir poco después del nacimiento o sufrir de daño cerebral, problemas de desarrollo o de trastornos de la vista y del oído.

GONORREA

La gonorrea es una enfermedad curable causada por una bacteria, el gonococo de neisseria. Si no se trata con antibióticos, la gonorrea puede volverse crónica, conducir a una variedad de graves complicaciones de la salud, incluyendo esterilidad permanente en los hombres como en las mujeres.

Señales y síntomas

Las señales y síntomas de la gonorrea generalmente aparecen entre 2 y 7 días después de la exposición. La gonorrea temprana a menudo pasa sin detectarse en las mujeres. El sitio más común de la infección en las mujeres es el cuello uterino (el canal en el útero). Una mujer infectada puede notar un exudado vaginal blanco o amarillo. En los hombres, el sitio más común de la infección es la uretra (el tubo que lleva la orina y el semen a través del pene). Un hombre infectado puede presentar dolor al orinar, una necesidad más frecuente de orinar y una secreción blanca o amarilla del pene. Si está infectada la uretra de una mujer, ella también puede experimentar urinación incómoda y más frecuente y una secreción de pus de la uretra. Si está infectado el ano, los hombres y las mujeres pueden presentar inflamación del ano, evacuaciones intestinales dolorosas y una descarga del ano que parece pus.

Gonorrea en los recién nacidos

La gonorrea puede transmitirse a un recién nacido durante el parto, causándole ceguera. Para prevenir esto, las gotas de nitrato de plata se colocan habitualmente en los ojos de todos los recién nacidos. Un bebé nacido con gonorrea puede curarse sin efectos adversos adicionales de la enfermedad.

HERPES

Hay dos tipos de herpes. El tipo I generalmente se manifiesta en úlceras labiales, mientras que el tipo II suele ocurrir en forma de úlceras en los genitales. Sin embargo, ambos tipos pueden infectar cualquier membrana mucosa. Las personas infectadas pueden sufrir brotes de úlceras varias veces al año, y éstos generalmente duran aproximadamente una semana. Algunas personas experimentan sólo un episodio o ninguno.

El herpes es una enfermedad que permanece oculta durante períodos largos, reapareciendo esporádicamente. En las personas con episodios frecuentes de herpes genital (seis o más episodios por año), los antivirales a veces se prescriben para ayudar a prevenir las erupciones. Las erupciones herpéticas son generalmente impredecibles, pero en algunos pacientes parecen ser desencadenadas por factores como el estrés, las enfermedades o una lesión.

Señales y síntomas

La mayoría de las infecciones son asintomáticas. Dentro de dos a doce días de la exposición, ronchas rojas pequeñas aparecen en el área de la infección. En unos pocos días se llenan con líquido claro y forman ampollas, que generalmente son sumamente dolorosas y pueden causar comezón. Los síntomas como de gripe, incluyendo fatiga, dolores de cabeza y dolores musculares pueden preceder el brote de la ampolla. Cuando se revientan las ampollas, forman úlceras, que con el tiempo sanan cuando se forma piel nueva. Cuando las heridas han sanado completamente, se cree que el virus ya no es contagioso.

En las mujeres, las ampollas herpéticas aparecen más comúnmente en el área interna o externa de la vagina, de las nalgas o del ano. En los hombres comúnmente aparecen en el pene, en el escroto, en las nalgas o en el ano. El herpes también puede estar presente en el cuello uterino de una mujer o en la uretra del hombre, donde una lesión no sería visible. El herpes también puede afectar los ojos si el virus se transmite allí por un dedo infectado. Existe alguna evidencia de que el herpes genital puede asociarse con un riesgo mayor de cáncer del cuello uterino.

El herpes aumenta el riesgo de contraer la infección por el VIH, puesto que las úlceras facilitan la entrada del virus del SIDA en el cuerpo.

Herpes en los recién nacidos

El herpes puede ser transmitido a un recién nacido durante el parto si el bebé se pone en contacto con la lesión herpética activa de la madre. Existe alguna evidencia de que la enfermedad puede transmitírsele al bebé mientras todavía está en el vientre, debido a la peladura viral de la enfermedad. El herpes congénito puede tener muy graves consecuencias, incluyendo la ceguera, el daño cerebral e inclusive la muerte.

Cuando una mujer embarazada que se aproxima al final de su término se diagnostica con herpes genital activo, el parto por cesárea (remoción del bebé a través del abdomen de la madre) puede reducir el riesgo de infección.

VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO (VPH)

Los virus del papiloma humano (VPH), o los causantes de verrugas genitales, son una familia de virus que producen verrugas en la boca, la garganta, los genitales o el ano. Aunque éstas no son dolorosas y a menudo son pequeñas, algunas personas tienen verrugas grandes que pueden causar problemas, como obstrucción de la uretra o la laringe en los lactantes. La importancia de éste virus es que estudios científicos han demostrado que este virus es el principal precursor del cáncer del cuello uterino, del pene y del ano.

Señales y síntomas

Las verrugas crecen en la boca, la garganta, los genitales o el ano. Son masas protuberantes y carnosas que no causan dolor. Los subtipos de VPH que causan verrugas externas generalmente no se relacionan con el cáncer. Las verrugas se pueden extirpar (con calor, congelación o productos químicos), pero pueden volver a surgir puesto que el virus permanece latente en el cuerpo. Los frotis anuales de Papanicolaou están indicados para detectar el cáncer del cuello uterino.

HEPATITIS B (VHB)

LA Hepatitis B (VHB) causa lesiones en el hígado y puede transmitirse por vía sexual. El virus también se transmite a través de productos hematológicos contaminados o jeringas contaminadas. El VHB se encuentra en los líquidos del cuerpo, incluidos el semen y las secreciones vaginales.

Señales y síntomas

Los síntomas iniciales son náuseas, dolor estomacal, pérdida del apetito y dolores de cabeza. En las fases tardías se observan hinchazón de los ganglios y daño hepático, y los ojos y la piel de la persona se tornan amarillos. En casos excepcionales, algunas personas mueren a causa de daño hepático severo. Algunas personas infectadas sufren brotes de infección de por vida.

OTRAS ENFERMEDADES

Existen otras enfermedades que pueden transmitirse por vía sexual, pero que su importancia es menor debido a que su modo de transmisión principal se da por otra vía. Estas enfermedades son: amibiasis, conjuntivitis, criptosporidiasis, escabiosis, estreptococos del grupo B, fiebre de Lassa, ftiriasis, granuloma inguinal, hepatitis C y D, ladillas, leishmaniasis, linfogranuloma venéreo, molusco contagioso, uretritis no gonocóccica no específica, verrugas venéreas, virus citomegálico y virus de Ebola-Marburg.