Universidad Autónoma de Aguascalientes

Un apunte sobre Internet y educación en tiempos de pandemia

PDF | 7887 | Hace 2 años | 2 octubre, 2020

Francisco Javier Avelar González

La semana anterior reflexionamos sobre el auge de la Internet, invento revolucionario que ha cambiado por completo nuestras formas de comunicación, almacenamiento de datos e intercambio informativo. Observamos que, por su capacidad y grado de penetración en prácticamente todas nuestras actividades financieras, económicas, profesionales, educativas y sociales, el acceso a dicha red es considerado, por diversos países y organismos internacionales de la talla de la ONU, como un derecho indispensable de los seres humanos. Finalmente anotamos que, a pesar de que todos entendemos su enorme importancia para asegurar la operatividad e interacción de las sociedades contemporáneas, aún hoy pueden contarse más de tres mil millones de personas que no tienen acceso a la web, ya por problemas de infraestructura en sus comunidades o ya por falta de recursos monetarios…

La pandemia de COVID-19 y el confinamiento prolongado que estamos viviendo (encierro parcial o total, dependiendo del grado de contención del virus de cada ciudad o país y de las decisiones de sus gobiernos) han propiciado un drástico aumento en la dependencia que tenemos de Internet para la realización de nuestras actividades. Si antes resultaba importante buscar estrategias para conectar a la web al 40% de la humanidad que aún no tiene acceso a este servicio, hoy se trata de una necesidad que debe resolverse con urgencia, porque no hacerlo incrementará de forma preocupante las brechas de desigualdad económica, educativa y social que existen en el mundo. Es preciso señalar que cuando hablamos de falta de acceso a Internet debido a vulnerabilidad económica, pensamos también en la carencia de herramientas apropiadas para el uso de la red; es decir, computadoras, tabletas y celulares con capacidad para tener una conexión adecuada y estable.

Enfocando esta situación al sector educativo, actualmente nos encontramos frente a la posibilidad de que millones de infantes y jóvenes vean comprometida la continuidad de sus estudios porque no pueden costearse un servicio de Internet y/o porque no tienen dispositivos que soporten bien la reproducción de videos, o las transmisiones en directo (“streaming”) que están siendo utilizadas por una gran cantidad de instituciones para continuar con sus programas educativos. Con respecto a este último problema, el conteo de personas que necesitan ayuda puede ser engañoso:

En una situación de normalidad, podría bastar una computadora y el servicio más económico de datos que pueda encontrarse en el mercado para que, bien que mal, todos los integrantes de una familia pequeña se turnaran su uso y pudieran realizar diversas actividades escolares, laborales y sociales. Pero en una situación de confinamiento, donde los estudiantes están tomando clases a distancia y la población trabajadora en una gran cantidad de casos está haciendo “home office”, en muchos hogares pueden requerirse más de dos equipos, además de un servicio de conexión de alta velocidad, para satisfacer las necesidades de todos sus habitantes. Así, el número de personas en situación de vulnerabilidad o desventaja, con respecto a este tema, es ahora mucho más elevado que en los escenarios de cotidianidad previos a la pandemia.

Nos encontramos frente a una problemática cuya gravedad ha aumentado debido al contexto de confinamiento que estamos enfrentando. Por ello, a la par de los esfuerzos habituales en aras de aumentar el número de internautas en el mundo, debemos generar soluciones que ayuden con urgencia a los sectores poblacionales más afectados en esta coyuntura. En este tenor, la Universidad Autónoma de Aguascalientes ha lanzado una serie de apoyos extraordinarios a favor de su comunidad, consistente en el préstamo de equipos computacionales, beneficios para la contratación de Internet y becas emergentes para estudiantes con mayores vulnerabilidades económicas. Todo esto se suma a los programas de becas, exenciones y apoyos con los que ya se beneficiaba a una cuarta parte de toda la población estudiantil.

Finalmente, nos hemos sumado a la encomiable iniciativa del IEA y el Gobierno del Estado, intitulada “#QueNadieSeVaya de la educación”. Mediante ésta, brindamos la oportunidad a toda la sociedad que esté en posibilidades de hacerlo, de sumarse a las filas de “solucionólogos” -diría Mafalda- que tanta falta nos hacen. La propuesta es sencilla: si tienes una computadora o una tableta en buen estado (o nueva) que no uses o quieras regalar, puedes donarla en los módulos instalados exprofeso para llevar a cabo esta iniciativa. Los equipos recopilados se entregarán a estudiantes con carencias en este rubro, a fin de que puedan dar continuidad a sus estudios, sobre todo ahora que -por los efectos de la pandemia- Internet y computadoras resultan herramientas indispensables.

Desde el lunes 21 de septiembre tenemos instalada en la explanada del Salón Universitario de Usos Múltiples (SUUM), de Ciudad Universitaria, un módulo de recepción de equipos que está abierto desde las 8:00 hasta las 16:00 horas. Hay otros centros de acopio, cuya ubicación puede consultarse en quenadiesevaya.com. Con la ayuda de la sociedad, esta iniciativa hará la diferencia en la vida de muchos niños y jóvenes estudiantes…

¡Nos vemos la próxima semana!

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