{"id":25583,"date":"2017-09-22T12:46:02","date_gmt":"2017-09-22T17:46:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/?p=25583"},"modified":"2017-11-06T13:08:14","modified_gmt":"2017-11-06T19:08:14","slug":"los-valores-de-nuestra-sociedad-ante-la-catastrofe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/?p=25583","title":{"rendered":"Los valores de nuestra sociedad ante la cat\u00e1strofe"},"content":{"rendered":"<table border=\"0\" width=\"520\" cellpadding=\"5\">\n<tbody>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"text-align: justify;\" width=\"325\">\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Rector-UAA-FJAG-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-25593\" src=\"http:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Rector-UAA-FJAG-3.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Rector-UAA-FJAG-3.jpg 200w, https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Rector-UAA-FJAG-3-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Francisco Javier Avelar Gonz\u00e1lez<\/strong><\/p>\n<p>El 19 de septiembre de 1985 la Ciudad de M\u00e9xico vivi\u00f3 uno de los momentos m\u00e1s aterradores de su historia como metr\u00f3poli: poco despu\u00e9s de las siete de la ma\u00f1ana, un sismo de 8.1 grados sacudi\u00f3 a la capital del pa\u00eds, haciendo colapsar aproximadamente a 400 edificios y dejando a miles de fincas irremediablemente da\u00f1adas. Seg\u00fan datos oficiales, para el cinco de noviembre ya se hab\u00edan expedido m\u00e1s de diez mil actas de defunci\u00f3n, relacionadas con el terremoto.<\/p>\n<p>El martes pasado, exactamente 32 a\u00f1os despu\u00e9s, la Ciudad de M\u00e9xico volvi\u00f3 a ser v\u00edctima de un sismo de dimensiones considerables que, aunque por fortuna no cobr\u00f3 el n\u00famero de vidas ni de edificios de aquella otra ocasi\u00f3n, tuvo la fuerza suficiente como para hacer colapsar medio centenar de edificios y da\u00f1ar con severidad las estructuras de much\u00edsimos m\u00e1s. Las personas que perdieron la vida en las horas o d\u00edas posteriores a esta cat\u00e1strofe se cuentan por cientos; mucha gente adem\u00e1s result\u00f3 herida y muchos tambi\u00e9n perdieron la totalidad de su patrimonio o parte de \u00e9ste. Cabe se\u00f1alar que este lamentable suceso tuvo repercusiones de magnitud semejante en el estado de Morelos y en Puebla. Hace algunos d\u00edas, adem\u00e1s, diversas zonas de Tabasco, Chiapas y Oaxaca sufrieron un sismo de 8.2 grados que devast\u00f3 diversas comunidades, como la juchiteca.<\/p>\n<p>Hoy, cuatro d\u00edas despu\u00e9s de la \u00faltima tragedia, el sosiego y la resignaci\u00f3n comienzan a llegar; tambi\u00e9n la distancia para observar y reconocer la capacidad de uni\u00f3n y reacci\u00f3n que suelen mostrar los mexicanos ante las grandes emergencias: en las ciudades afectadas la sociedad civil se organiz\u00f3 para poner manos a la obra y rescatar a las personas atrapadas o despejar calles para restablecer las v\u00edas de comunicaci\u00f3n terrestre; en las redes sociales se dejaron de publicar bromas, banalidades y comentarios ofensivos, dogm\u00e1ticos o intolerantes, para dar paso a la publicaci\u00f3n de datos de gran utilidad, que permitieran a la gente saber c\u00f3mo y d\u00f3nde ayudar de la mejor forma posible; muchas personas ofrecieron hospedaje, servicios de aseo y alimentaci\u00f3n a los damnificados; las compa\u00f1\u00edas telef\u00f3nicas y muchos hospitales permitieron el acceso gratuito a sus servicios en las zonas afectadas; diversos bancos y empresas propusieron esquemas de donaci\u00f3n a gran escala, y en los dem\u00e1s estados de la rep\u00fablica organizamos centros de acopio de v\u00edveres y caravanas para llevar la ayuda recolectada a las ciudades en estado de emergencia.<\/p>\n<p>Y aunque el gobierno ahora tuvo una mejor reacci\u00f3n que la documentada en 1985, lo cierto es que una vez m\u00e1s fue la sociedad civil quien tom\u00f3 las riendas en esta situaci\u00f3n, mostrando -adem\u00e1s de liderazgo y activismo propositivo- que debajo de las diferencias ideol\u00f3gicas, religiosas y pol\u00edticas existe un sentido de humanismo y empat\u00eda com\u00fan muy fuerte, en el que tal vez se encuentre -aunque cifrada a\u00fan o en germen- la soluci\u00f3n a gran parte de nuestros problemas sociales.<\/p>\n<p>Los diversos desastres naturales que han estado afectando a nuestra naci\u00f3n, as\u00ed como la encomiable reacci\u00f3n de much\u00edsimos mexicanos, tendr\u00edan que propiciar un cambio profundo en la actuaci\u00f3n de agrupaciones pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas, a fin de que dejen de priorizar el sacar provecho personal y llevar agua al molino de sus propias agendas. Es preciso entender que, cuando se trata del pa\u00eds, deben hacer a un lado sus intereses particulares y buscar que los capitales monetarios, culturales y humanos confluyan en la consecuci\u00f3n del bien com\u00fan: una sociedad sin corrupci\u00f3n, sin impunidad, sin pobreza, sin desigualdad, sin violencia y sin ignorancia. Porque si bien el pa\u00eds ha demostrado ser estoico y resistente ante las tragedias, lo cierto es que no habr\u00e1 comunidad que soporte los diversos embates derivados de fen\u00f3menos naturales, si a la par sigue siendo asediada por los constantes sismos y socavones econ\u00f3micos y sociales, originados por la violencia, la corrupci\u00f3n y la impunidad que vivimos todos los d\u00edas.<\/p>\n<p>Deseo sinceramente que las familias afectadas por los terremotos de las \u00faltimas semanas encuentren resignaci\u00f3n, paz y nuevas oportunidades para recuperarse; que la empat\u00eda y solidaridad mostrada por nuestra sociedad se haga manifiesta de manera cotidiana y no s\u00f3lo ante tragedias nacionales, y que hagamos una profunda reflexi\u00f3n sobre nuestro actuar, para fortalecer aquello que estamos haciendo bien y corrijamos lo que estamos haciendo mal.<\/p>\n<p>Finalmente, quiero dar mi m\u00e1s sincero reconocimiento a toda la sociedad aguascalentense que ha tenido a bien hacer donaciones y ayudar en los centros de acopio establecidos en la ciudad. Agradezco especialmente a la comunidad universitaria, que se ha volcado en el apoyo total y desinteresado de los centros de acopio de la universidad: muchas gracias a todos los estudiantes, docentes y administrativos que nos han estado ayudando con la recepci\u00f3n, revisi\u00f3n, clasificaci\u00f3n, etiquetado y empaquetamiento de los abundantes insumos recibidos hasta ahora.<\/p>\n<p>Dentro de los terribles momentos que ha estado viviendo el pa\u00eds, en verdad entusiasma y da esperanzas encontrar tanta solidaridad y tantas ganas de ayudar a quienes m\u00e1s lo necesitan. A los que a\u00fan no han podido brindar algo de ayuda, los invito a hacerlo: al menos en la universidad continuaremos recibiendo donaciones, en tanto nuestros hermanos de otros estados sigan necesitando de nuestro apoyo.<\/td>\n<td width=\"165\"><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francisco Javier Avelar Gonz\u00e1lez El 19 de septiembre de 1985 la Ciudad de M\u00e9xico vivi\u00f3 uno de los momentos m\u00e1s aterradores de su historia como metr\u00f3poli: poco despu\u00e9s de las siete de la ma\u00f1ana, un sismo de 8.1 grados sacudi\u00f3 a la capital del pa\u00eds, haciendo colapsar aproximadamente a 400 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[36],"tags":[],"class_list":["post-25583","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial-rector"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25583","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=25583"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25583\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25595,"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25583\/revisions\/25595"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=25583"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=25583"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=25583"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}