{"id":26668,"date":"2018-02-23T10:23:08","date_gmt":"2018-02-23T16:23:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/?p=26668"},"modified":"2018-02-23T10:29:03","modified_gmt":"2018-02-23T16:29:03","slug":"los-costos-de-la-desinformacion-y-la-mal-informacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/?p=26668","title":{"rendered":"Los costos de la desinformaci\u00f3n y la mal-informaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-26669\" src=\"http:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/Rector-UAA-FJAG-3.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"200\" \/><br \/>\n<strong>Francisco Javier Avelar Gonz\u00e1lez<\/strong><\/p>\n<p>La semana anterior hablamos sobre el ejercicio responsable de la democracia y la libertad, a trav\u00e9s del uso \u00e9tico de las redes sociales. De manera espec\u00edfica, nos centramos en el tema de la generaci\u00f3n y difusi\u00f3n de noticias enga\u00f1osas, y del pernicioso impacto social que provocan. Con respecto a esto \u00faltimo, es usual que, cuando hablamos de los da\u00f1os provocados por la proliferaci\u00f3n de contenidos difamatorios o de poca fiabilidad, se piense que los afectados s\u00f3lo son las personas o instituciones directamente involucradas o mencionadas en las notas.<\/p>\n<p>Quisiera partir de lo anterior para hacer dos se\u00f1alamientos que me parecen importantes: primero, sea de forma directa o indirecta, con la proliferaci\u00f3n de contenidos informativos err\u00e1ticos o difamatorios todos salimos afectados; segundo, estos contenidos no necesariamente centran su atenci\u00f3n en acusar a una persona o una instituci\u00f3n: tambi\u00e9n puede tratarse de escritos para promover un producto, una forma de vida o una concepci\u00f3n del mundo, o simplemente para generar confusi\u00f3n con respecto a un tema determinado.<\/p>\n<p>De entre todos los ejemplos existentes para sustentar estas afirmaciones, hay uno especialmente ilustrativo. Hace un a\u00f1o o poco m\u00e1s, me enter\u00e9 de que en Italia hab\u00eda un movimiento que, entre sus ideas con respecto al tema de la salud, sosten\u00eda que las vacunas eran da\u00f1inas para la poblaci\u00f3n y pod\u00edan causar enfermedades de incluso la misma gravedad que aquellas que se intentaban combatir. Supe tambi\u00e9n que ideas semejantes se estaban difundiendo con relativa rapidez entre algunos sectores de la sociedad, no s\u00f3lo en Italia, sino en otros puntos de Europa.<\/p>\n<p>A\u00f1os antes de que los movimientos \u201cantivacunas\u201d comenzaran a cobrar relevancia, las autoridades sanitarias iniciaron una cruzada en pro de la inmunizaci\u00f3n, para erradicar enfermedades altamente contagiosas y potencialmente mortales, como el sarampi\u00f3n. Aunque fue hasta 2012 que la Asamblea Mundial de la Salud suscribi\u00f3 el Plan de Acci\u00f3n Mundial sobre Vacunas \u2013en el cual se establec\u00eda como una de sus metas para 2015 eliminar los casos de sarampi\u00f3n\u2013 los esfuerzos para detener los contagios de \u00e9sta y otras enfermedades similares se hab\u00edan estado reforzando desde principios de la d\u00e9cada pasada.<\/p>\n<p>La importancia de esta vacuna y del trabajo conjunto entre la OMS y los gobiernos se hizo patente en 2016 cuando, por primera vez en la historia moderna, el n\u00famero anual de muertes causadas por sarampi\u00f3n, en todo el mundo, fue de menos de 100 mil (en el a\u00f1o 2000, por ejemplo, la cifra ascendi\u00f3 a los 550 mil fallecimientos por esta causa y se tiene registro de que, antes de la introducci\u00f3n de esta vacuna a mediados del siglo pasado, el sarampi\u00f3n mataba a un promedio anual de 2 millones y medio de personas).<\/p>\n<p>Hace unos d\u00edas me encontr\u00e9 con una nota sorprendente con respecto a este tema: seg\u00fan el comunicado m\u00e1s reciente de la OMS, en 2017 los casos de sarampi\u00f3n en Europa aumentaron un 400%, con respecto a 2016. El mismo a\u00f1o hubo una reducci\u00f3n considerable en el porcentaje de personas que fueron vacunadas contra dicha enfermedad. Es claro que hay una relaci\u00f3n directa entre la disminuci\u00f3n de personas vacunadas y la propagaci\u00f3n de este virus. A juzgar por las autoridades de pa\u00edses como Italia, que est\u00e1n legislando para hacer de la vacunaci\u00f3n un proceso de car\u00e1cter obligatorio (cuando anteriormente s\u00f3lo era un derecho), tambi\u00e9n hay una relaci\u00f3n directa entre la difusi\u00f3n de las ideas \u201cantivacunistas\u201d, la novedosa renuencia de la poblaci\u00f3n a vacunarse y el aumento extraordinario de casos de infecci\u00f3n, por enfermedades para las que s\u00ed existe vacuna (como el caso del sarampi\u00f3n).<\/p>\n<p>No negamos que las vacunas puedan provocar en algunos casos reacciones secundarias, que deben ser atendidas y corregidas por los especialistas en el tema. Pero es da\u00f1ino y peligroso para toda la sociedad tomar lo anterior como punto de partida para satanizar las campa\u00f1as de inmunizaci\u00f3n y, mediante la difusi\u00f3n de notas falsas, de dudosa fiabilidad cient\u00edfica o con una visi\u00f3n muy estrecha de la realidad, persuadir a las personas para que no se vacunen ni vacunen a sus hijos.<\/p>\n<p>Como expres\u00e9 l\u00edneas arriba, el ejemplo me pareci\u00f3 ilustrativo porque en este caso la desinformaci\u00f3n propagada a trav\u00e9s de diversos medios, m\u00e1s all\u00e1 de afectar a un partido pol\u00edtico, un sistema de gobierno, una figura p\u00fablica o una industria, min\u00f3 y puso en riesgo la salud de grandes grupos de personas e incluso provoc\u00f3 algunas muertes. Hay muchos casos similares al anterior, aunque de gravedad y tem\u00e1tica diversa: desde la promoci\u00f3n de productos milagrosos hasta la manipulaci\u00f3n de movimientos ideol\u00f3gicos, para convertirlos en inquisiciones contempor\u00e1neas, soportes para linchamientos medi\u00e1ticos y atentados contra derechos fundamentales de las personas (como la presunci\u00f3n de inocencia).<\/p>\n<p>Parad\u00f3jicamente, la sociedad del conocimiento es tambi\u00e9n la sociedad de la saturaci\u00f3n informativa, la proliferaci\u00f3n de contenidos que malinforman o desinforman, la distorsi\u00f3n e imposici\u00f3n de ideolog\u00edas y la credulidad. No puedo menos que insistir, en este punto, sobre la responsabilidad que tenemos los institutos educativos ante esta situaci\u00f3n. Es entendible que el enorme y veloc\u00edsimo desarrollo de las tecnolog\u00edas comunicativas nos haya tomado por sorpresa; pero eso no nos exime de buscar que nuestros programas de formaci\u00f3n de ni\u00f1os, j\u00f3venes y adultos se vinculen con las problem\u00e1ticas del entorno e intenten darles soluci\u00f3n. Las escuelas no pueden ser burbujas ni meros repositorios de abstracciones, sino centros de preparaci\u00f3n para la vida. En el caso particular del tema que hoy hemos tratado, si no ense\u00f1amos a los estudiantes a saber discriminar y discernir la enorme cantidad de informaci\u00f3n que reciben todos los d\u00edas (sobre todo a trav\u00e9s de las redes sociales, el Internet y los medios masivos), a interactuar con ella y a aprovecharla de manera responsable y \u00e9tica, carecer\u00e1n de herramientas indispensables para poder construir mejores sociedades. Como se ha visto, en el peor de los casos esto puede costar vidas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francisco Javier Avelar Gonz\u00e1lez La semana anterior hablamos sobre el ejercicio responsable de la democracia y la libertad, a trav\u00e9s del uso \u00e9tico de las redes sociales. De manera espec\u00edfica, nos centramos en el tema de la generaci\u00f3n y difusi\u00f3n de noticias enga\u00f1osas, y del pernicioso impacto social que provocan. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[36],"tags":[],"class_list":["post-26668","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial-rector"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26668","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=26668"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26668\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26672,"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26668\/revisions\/26672"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=26668"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=26668"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=26668"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}