{"id":27955,"date":"2018-09-07T08:00:30","date_gmt":"2018-09-07T13:00:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/?p=27955"},"modified":"2018-09-07T08:56:46","modified_gmt":"2018-09-07T13:56:46","slug":"cuando-hacemos-del-disenso-un-acto-de-violencia-parte-2-de-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/?p=27955","title":{"rendered":"Cuando hacemos del disenso un acto de violencia (parte 2 de 2)"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-27956\" src=\"http:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Rector-UAA-FJAG-3.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Rector-UAA-FJAG-3.jpg 200w, https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Rector-UAA-FJAG-3-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Francisco Javier Avelar Gonz\u00e1lez<\/strong><\/p>\n<p>La semana anterior hablamos acerca del encono que actualmente se replica en redes y espacios de opini\u00f3n y sobre un par de presupuestos err\u00f3neos que fortalecen este problema: por un lado, la creencia de que atacar a la persona que no est\u00e1 de acuerdo con uno equivale a dar argumentos sobre el tema que se est\u00e9 tratando; por el otro -\u00edntimamente relacionado con el anterior- que es v\u00e1lido juzgar a las personas por sus atributos, sus investiduras y sus caracter\u00edsticas f\u00edsicas, y no por su conocimiento del t\u00f3pico en discusi\u00f3n. Esto \u00faltimo permite incluso negar la posibilidad de hablar a un contendiente (lo que transforma al debate en una farsa; un mero soliloquio sinsentido).<\/p>\n<p>Con respecto al primer error, el viernes pasado comentamos que se trata de una falacia ad hominem y que, lejos de generar v\u00edas de di\u00e1logo para un consenso o un desacuerdo razonado, s\u00f3lo es capaz de lograr lo contrario: cerrar la posibilidad de una comunicaci\u00f3n inteligente, y en cambio abrir la puerta al endurecimiento de posturas radicales, intolerantes y violentas; es decir, pasar del campo de la discusi\u00f3n al pantano del vituperio. Hoy hablaremos de la segunda incomprensi\u00f3n, con respecto al dif\u00edcil arte (lo digo sin iron\u00eda) de disentir\u2026<\/p>\n<p>Es com\u00fan y comprensible pensar que hay personas con mayor confiabilidad y autoridad para hablar, tomar decisiones o actuar con respecto a ciertos temas. Si plane\u00e1ramos construir una casa, lo m\u00e1s seguro es que preferir\u00edamos contratar a un arquitecto que a un dentista, no porque el segundo sea intelectualmente inferior, sino porque nuestra experiencia nos hace suponer que hay alt\u00edsimas probabilidades de que los conocimientos del arquitecto est\u00e9n especializados en el dise\u00f1o y construcci\u00f3n de edificios, mientras que los del dentista est\u00e9n enfocados en la atenci\u00f3n a la salud dental.<\/p>\n<p>Lo anterior es obvio y lo hemos comprobado tantas veces que, sin darnos cuenta, hemos dado un salto meton\u00edmico para acabar pensando que el t\u00edtulo hace al especialista, y no viceversa: los conocimientos y las habilidades que posea una persona con respecto a un tema determinado y las obras que demuestren lo anterior son los que la convierten en especialista.<\/p>\n<p>En Aguascalientes tenemos ejemplos monumentales que nos recuerdan todos los d\u00edas la significativa diferencia entre las investiduras de las personas y sus obras: se trata de los edificios construidos por Refugio Reyes, maestro alba\u00f1il sin estudios universitarios que, sin embargo, por sus obras mostr\u00f3 ser el mejor especialista aguascalentense de su \u00e9poca, en lo que se refiere a dise\u00f1o y construcci\u00f3n de grandes recintos. Si Reyes estuviera entre nosotros, \u00bfdecidir\u00edamos no consultarlo con respecto a cuestiones de arquitectura, por su carencia de un t\u00edtulo universitario? (Aunque, cabe aclarar que la UAA le otorg\u00f3 uno de manera p\u00f3stuma). Otro tanto podr\u00edamos decir si, hablando de la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, pusi\u00e9ramos como ejemplos a Mark Zuckerberg y a Steve Jobs.<\/p>\n<p>En el campo de la argumentaci\u00f3n, el error que cometemos es id\u00e9ntico: entendemos que s\u00f3lo alguien con t\u00edtulo de abogac\u00eda podr\u00e1 hablar de leyes; que exclusivamente un licenciado en filosof\u00eda podr\u00e1 disertar sobre \u201clas causas \u00faltimas de las cosas\u201d y que un titulado en agronom\u00eda ser\u00e1 el \u00fanico capaz de explicarnos c\u00f3mo trabajar el campo. Aunque es cierto que un abogado es un especialista en leyes, un fil\u00f3sofo en hacer cuestionamientos de fondo sobre nuestro ser y hacer en el mundo, y un agr\u00f3nomo en t\u00e9cnicas de sembrado y de cultivo; tambi\u00e9n es cierto que puede haber personas no acreditadas oficialmente en estas \u00e1reas, que saben lo mismo o m\u00e1s que cualquier especialista y que, por lo mismo, tienen todo el derecho de disertar en igualdad de condiciones con el abogado, el fil\u00f3sofo o el agr\u00f3nomo.<\/p>\n<p>Y si lo anterior es cierto cuando hablamos de campos del conocimiento relacionados con profesiones espec\u00edficas, con mayor raz\u00f3n lo es si hablamos de la discusi\u00f3n de temas sociales de inter\u00e9s com\u00fan, en los que la experiencia diaria de cada uno de nosotros nos provee argumentos y datos para generar una opini\u00f3n. Mientras el di\u00e1logo est\u00e9 sustentado en razonamientos v\u00e1lidos y datos fidedignos, cualquier persona tiene derecho a expresar su parecer con respecto a cualquier tema, en un debate abierto y de inter\u00e9s p\u00fablico.<\/p>\n<p>Esto va m\u00e1s all\u00e1 de la profesi\u00f3n que uno ejerza: ni el g\u00e9nero sexual, ni el origen etnogr\u00e1fico, ni el tono de piel, ni la estatura, ni nada semejante podr\u00e1 ser usado para condicionar o impedir la participaci\u00f3n de una persona en una discusi\u00f3n, incluso aunque se aborde un tema complejo, delicado o pol\u00e9mico. \u00bfPor qu\u00e9? Porque la l\u00f3gica, los razonamientos y las pruebas (datos, ejemplos, estad\u00edsticas) que se puedan presentar sobre un determinado tema social son intr\u00ednsecamente independientes de las personas que los expongan; es decir, tales pruebas y argumentos ser\u00e1n verdaderos o falsos por s\u00ed mismos, y no a partir de la configuraci\u00f3n gen\u00e9tica, la biograf\u00eda o la procedencia geogr\u00e1fica de quien los exprese.<\/p>\n<p>Desgraciadamente y como comentamos hace una semana, en las redes sociales y en los espacios de opini\u00f3n abierta, se ha puesto de moda e incluso se ve con buenos ojos impedir el uso de la voz a una persona o desacreditar su opini\u00f3n, basados exclusivamente en su pertenencia gen\u00e9rica, su biograf\u00eda o sus atributos personales. Discutir as\u00ed no es discutir; es, en todo caso, transformar al disenso en un acto de violencia; un intento de imposici\u00f3n por la fuerza que ni por asomo podr\u00e1 conseguir la construcci\u00f3n de un mundo mejor\u2026<\/p>\n<p>Cierro este espacio invit\u00e1ndolos a que nos visiten el domingo a nuestra tradicional Feria Universitaria. La oferta de actividades art\u00edsticas, culturales, acad\u00e9micas y deportivas es ampl\u00edsima y el evento est\u00e1 abierto para toda la familia. Este a\u00f1o por primera vez tendremos actividades complementarias el d\u00eda s\u00e1bado (por ejemplo un paseo en bicicleta y una muestra empresarial). Pueden consultar el programa general de la feria en nuestra p\u00e1gina de internet. \u00a1Los esperamos!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francisco Javier Avelar Gonz\u00e1lez La semana anterior hablamos acerca del encono que actualmente se replica en redes y espacios de opini\u00f3n y sobre un par de presupuestos err\u00f3neos que fortalecen este problema: por un lado, la creencia de que atacar a la persona que no est\u00e1 de acuerdo con uno [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[36],"tags":[],"class_list":["post-27955","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial-rector"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27955","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=27955"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27955\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27957,"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27955\/revisions\/27957"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=27955"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=27955"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=27955"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}