{"id":28112,"date":"2018-09-21T08:00:58","date_gmt":"2018-09-21T13:00:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/?p=28112"},"modified":"2018-09-21T10:44:54","modified_gmt":"2018-09-21T15:44:54","slug":"costos-sociales-de-una-alimentacion-inadecuada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/?p=28112","title":{"rendered":"Costos sociales de una alimentaci\u00f3n inadecuada"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-28113\" src=\"http:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Rector-UAA-FJAG-1.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Rector-UAA-FJAG-1.jpg 200w, https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Rector-UAA-FJAG-1-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Francisco Javier Avelar Gonz\u00e1lez<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace unas semanas, nuestra casa de estudios celebr\u00f3 el d\u00e9cimo quinto aniversario de haber fundado su Licenciatura en Nutrici\u00f3n, programa educativo que marc\u00f3 precedentes por ser el primero de su tipo en Aguascalientes y porque, a partir de entonces, sus egresados han estado colaborando comprometidamente con las tareas de generar bienestar entre la poblaci\u00f3n y de crear conciencia sobre los riesgos y consecuencias de no llevar a cabo una dieta adecuada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el evento conmemorativo de esta carrera, tuvimos la oportunidad de conversar precisamente sobre algunas de las problem\u00e1ticas derivadas de una alimentaci\u00f3n deficiente. Como solemos hacer cuando el caso lo amerita, quisiera compartir con ustedes, en las siguientes l\u00edneas, algunos de los datos y las reflexiones mencionadas en aquella ocasi\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con un estudio publicado por la OCDE, se estima que para 2030 el 40% de los adultos en M\u00e9xico sufrir\u00e1 de obesidad. A 12 a\u00f1os de distancia de que tales previsiones se vean cumplidas, esta organizaci\u00f3n ya nos ubica dentro de los diez pa\u00edses con mayor \u00edndice de obesidad en el planeta. De manera simult\u00e1nea, pero desde un polo enteramente opuesto, organizaciones como la UNICEF calculan que casi el 10% de la poblaci\u00f3n infantil urbana de nuestro pa\u00eds (y un 14% de la rural) sufre de desnutrici\u00f3n cr\u00f3nica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las estad\u00edsticas con respecto a este tema reflejan diversos problemas de fondo: uno de ellos es la enorme brecha de desigualdad que existe en M\u00e9xico. Otro, la ausencia de buenos h\u00e1bitos alimenticios, tanto por carencias econ\u00f3micas como por la falta de cultura en temas de nutrici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sea por una cuesti\u00f3n de desigualdad o por falta de educaci\u00f3n y de buenos h\u00e1bitos alimenticios, lo cierto es que, de acuerdo con estimaciones de la ONU, la malnutrici\u00f3n le cuesta a M\u00e9xico aproximadamente 28 mil 800 millones de d\u00f3lares anuales; esto es aproximadamente el 2.3% del Producto Interno Bruto Anual. Esta onerosa situaci\u00f3n no s\u00f3lo perjudica a cada uno de los mexicanos que padece obesidad o desnutrici\u00f3n, sino que tambi\u00e9n repercute de forma directa en nuestro sistema de salud e, indirectamente, en el educativo y laboral.<\/p>\n<p>En el sistema de salud porque la malnutrici\u00f3n, en cualquiera de sus dos extremos, desencadena una gran diversidad de enfermedades graves que requieren de atenci\u00f3n especializada. Por ejemplo, las dos principales causas de muerte en el pa\u00eds, en 2016, fueron las enfermedades del coraz\u00f3n y la diabetes. Como sabemos, en ambos tipos de padecimientos los malos h\u00e1bitos alimenticios suelen jugar un papel preponderante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con respecto a los sectores estudiantiles y laborales del pa\u00eds, la alimentaci\u00f3n inadecuada nos afecta de manera importante porque una poblaci\u00f3n que presenta desnutrici\u00f3n ocasional o cr\u00f3nica, o con tendencia a consumir productos poco balanceados, ver\u00e1 minada su capacidad de atenci\u00f3n, retenci\u00f3n, trabajo y aprendizaje. Es cierto que al hablar de educaci\u00f3n y desarrollo laboral hay m\u00faltiples factores que tendr\u00edamos que tomar en cuenta; pero, sin lugar a dudas, la mala nutrici\u00f3n est\u00e1 jugando un papel muy significativo en el desenvolvimiento diario de millones de estudiantes y trabajadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los costes de no atender esta situaci\u00f3n con el suficiente \u00e9nfasis ser\u00e1n (ya lo son) muy altos, porque directa o indirectamente los desequilibrios alimenticios de la poblaci\u00f3n merman la salud, la econom\u00eda y el desarrollo social. Por ello, la proliferaci\u00f3n de consultorios, departamentos cl\u00ednicos y centros especializados en nutriolog\u00eda no debe tomarse como una moda generacional o de clases sociales acomodadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata m\u00e1s bien de una medida necesaria y urgente que debe impulsarse a gran escala para que, por un lado, se reduzcan los alt\u00edsimos \u00edndices de obesidad que padecemos y, por otro, se erradique la desnutrici\u00f3n (sobre todo entre los sectores vulnerables y m\u00e1s expuestos a padecer hambre por falta de capacidad econ\u00f3mica y oportunidades de desarrollo).<br \/>\nCabe mencionar que el campo acci\u00f3n de nutri\u00f3logos y m\u00e9dicos especializados en esta \u00e1rea no s\u00f3lo abarca la prevenci\u00f3n: su labor tambi\u00e9n es vital en el trabajo con atletas de alto rendimiento, as\u00ed como en el tratamiento de pacientes -o convalecientes- de muy diversas enfermedades o situaciones f\u00edsicas de cuidado especial (si tuvi\u00e9ramos que internarnos en un hospital por alguna de estas causas, se nos dar\u00eda una dieta personalizada, de acuerdo con el contexto espec\u00edfico de nuestra enfermedad y nuestras caracter\u00edsticas f\u00edsicas).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por todo lo ahora dicho, es indispensable generar profesionistas especializados en los temas de alimentaci\u00f3n. En respuesta a esa necesidad, nuestra m\u00e1xima casa de estudios fund\u00f3 hace 15 a\u00f1os la Licenciatura en Nutrici\u00f3n. Desde entonces a la fecha, hemos formado a m\u00e1s de medio millar de nutri\u00f3logos, que se han ido diseminando por nuestro territorio, tanto en el sector p\u00fablico como en el privado; nutri\u00f3logos que, seguramente, a mediano y largo plazo marcar\u00e1n una diferencia notable con respecto a los h\u00e1bitos alimenticios y la calidad de vida de nuestra entidad. Debo mencionar tambi\u00e9n que la calidad acad\u00e9mica de esta licenciatura ha sido avalada nacionalmente por los Comit\u00e9s Interinstitucionales para la Evaluaci\u00f3n de la Educaci\u00f3n Superior, quienes la han reconocido como un Programa Educativo de Nivel 1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cierro este espacio semanal haciendo una respetuosa invitaci\u00f3n a que analicemos nuestros propios h\u00e1bitos alimenticios e intentemos mejorarlos, como una forma de prevenci\u00f3n ante posibles enfermedades, pero tambi\u00e9n para mejorar sustancialmente nuestras vidas. Por supuesto, me parece que tambi\u00e9n debemos buscar, en la medida de nuestras posibilidades, las maneras de ayudar a reducir las brechas de desigualdad, para que todos tengamos acceso a una alimentaci\u00f3n adecuada, con independencia del lugar donde vivamos y el trabajo que desempe\u00f1emos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Francisco Javier Avelar Gonz\u00e1lez Hace unas semanas, nuestra casa de estudios celebr\u00f3 el d\u00e9cimo quinto aniversario de haber fundado su Licenciatura en Nutrici\u00f3n, programa educativo que marc\u00f3 precedentes por ser el primero de su tipo en Aguascalientes y porque, a partir de entonces, sus egresados han estado colaborando comprometidamente con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[36],"tags":[],"class_list":["post-28112","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial-rector"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28112","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=28112"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28112\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28115,"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/28112\/revisions\/28115"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=28112"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=28112"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uaa.mx\/rectoria\/dcrp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=28112"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}