La No Ciudad

530 | Hace 8 meses | 19 septiembre, 2025

gaceta uaa

El Cuerpo Académico de Planeación y Diseño Integrado reúne a un equipo multidisciplinario que abona desde la antropología, arquitectura, diseño de interiores, diseño gráfico, sociología y los ámbitos antrópicos; mediante líneas de investigación, pero sobre todo a través del diálogo con la sociedad, destacó la doctora Mónica de la Barrera Medina durante el acto de apertura del segundo Congreso Internacional “La No Ciudad, propuestas de diseño de cómo construir ciudades”.

Al respecto del congreso, la No Ciudad busca repensar lo que deseamos o no para nosotros. Citando los “no lugares” de Marc Augé, entendidos como espacios impersonales y genéricos delimitados por la sobremodernidad, la académica explicó que la No Ciudad se contrapone a una ciudad con espacios recreativos, comercios, servicios administrativos, educativos o de salud en un radio de 15 minutos caminando. La No Ciudad representa un espacio segregado donde la cohesión social y la identidad barrial se han transformado en zonas habitacionales de poca seguridad, confort y escasez de servicios; en fraccionamientos que requieren barras perimetrales y casetas de control para seguridad que implica largas distancias y un mayor costo de vida por los desplazamientos en vehículos. Todo esto, dijo, omite el enfoque del desarrollo de ciudades más sostenibles y participativas.

 

Del 26 al 29 de agosto la UAA efectuó el Segundo Congreso Internacional “La No Ciudad, propuestas de diseño de cómo construir ciudades”. Durante la inauguración estuvieron presentes la maestra Ma. Guadalupe Lira Peralta, decana del Centro de Ciencias del Diseño y de la Construcción; el maestro Luis Enrique García López, secretario del Ayuntamiento de Aguascalientes; el maestro Óscar Fabián Gutiérrez Tenorio, presidente de la Fundación UAA; la maestra María del Socorro Lilia Pallás Guzmán, jefa del Departamento de Diseño Gráfica; así como la doctora Mónica de la Barrera Medina, coordinadora del congreso.

 

Como parte del programa, la doctora Blanca Ruiz Esparza, el doctor Netzahualcóyotl López Flores, la doctora Mónica de la Barrera Medina y el doctor Gabriel Ángel López Macías, integrantes del cuerpo académico Planeación y Diseño Integrado del Centro de Ciencias del Diseño y de la Construcción, dieron a conocer los proyectos que están desarrollando en torno a la ciudad y tomando como punto de partida al diseño como una forma de pensamiento, más que el aspecto de los elementos; priorizando un comportamiento holístico y construyendo la realidad desde el contexto social y cultural, y no solo desde un enfoque disciplinar.

En entrevista, el doctor Netzahualcóyotl López Flores señaló al respecto de su participación en la ponencia nacional La No ciudad: propuestas de diseño de cómo construir ciudades, que “la principal propuesta es crear la ciudad de los 15 o los 20 minutos, es decir que en lugar de que la población vaya a buscar los servicios de extremo a extremo de la ciudad, la ciudad se acerque a ellas”. Esta visión plantea entornos donde la vivienda esté acompañada de servicios administrativos, como los bancos o trámites municipales; comercios locales, como una tienda de abarrotes o tortillerías; así como espacios de encuentro, como parques, plazas y áreas deportivas.

El académico explicó que este modelo urbano busca devolver la vida comunitaria y la interacción vecinal, algo que se ha perdido en la dinámica de crecimiento actual. Aseguró que “si logramos atraer la ciudad a las zonas habitacionales, automáticamente vamos a empezar a caminar, a convivir y vamos a conocernos entre los vecinos, porque la forma en como está construida la ciudad nos aísla y no generamos lo que se conoce como vecindario”, comentó. Según advirtió, la esa falta de cohesión social que se propicia, también influye en la percepción de inseguridad que afecta a muchas comunidades; además, los nuevos modelos poco priorizan las caminatas, sino que ahora se tiene que recurrir a vehículos (autos, taxis, patines, motocicleta o bicicleta) para realizar trámites o adquirir bienes o servicios.

Otro punto central de su reflexión fue el impacto de los fraccionamientos cerrados en la dinámica urbana. “Prácticamente ahorita de cada cinco fraccionamientos que se autorizan son cerrados. Todavía hace 10 o 15 años, de cada cinco solo dos eran cerrados”. Para el investigador López Flores, este modelo genera aislamiento entre los habitantes y limita la posibilidad de construir comunidad, por lo que insistió en la necesidad de “repensar cómo volver a esa seguridad pública que podemos tener y volver a ser comunidad… sentir que la ciudad nos pertenece y que la calle es una extensión de nuestra casa”.

Un congreso que impulsa la vinculación

El segundo Congreso Internacional La No Ciudad se efectuó en el marco del 450 aniversario de la Ciudad de Aguascalientes, gracias a la colaboración entre la Universidad Autónoma de Aguascalientes, a través del Cuerpo Académico Planeación y Diseño Integrado, en coordinación con el Consejo de la Ciudad de Aguascalientes, Escuela Normal del Estado de Aguascalientes y el Ayuntamiento de Aguascalientes.

Su objetivo fue reflexionar sobre los factores sociales que definen la habitabilidad urbana, entendiendo a la ciudad como un espacio de encuentro entre distintas disciplinas, entre ellas la arquitectura, la comunicación visual, la sociología, la antropología y los diversos ámbitos del diseño.

Sobre el contenido de este segundo congreso de la no ciudad, la doctora Mónica de la Barrera Medina explicó que se revisaron fenómenos urbanos, en los que se convocó a universidades nacionales e internacionales, logrando un programa con doce conferencias magistrales, una visión global desde ocho países: Italia, España, Inglaterra, Finlandia, Estados Unidos, Brasil, Venezuela y México. En suma, se lograron exponer 19 ponencias, cinco mesas de exposición y diálogo a cargo de 17 distintos actores de la academia, el sector público y el sector privado.

La reflexión sobre las ciudades no debe quedarse en el plano local, sino abrirse al diálogo con experiencias internacionales. En este sentido, doctor Netzahualcóyotl López Flores mencionó que el congreso representó una oportunidad para posicionar a la universidad como un actor central en el debate sobre el futuro de las ciudades, donde la cooperación y la visión compartida hará posible la construcción de entornos más justos, seguros y humanos para las próximas generaciones.

 

 

El derecho a la ciudad y la accesibilidad

La doctora Eska Elena Solano Meneses, investigadora de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Autónoma del Estado de México, participó en el Segundo Congreso Internacional La No Ciudad, donde destacó la importancia de la accesibilidad universal como un derecho que se suma al derecho a la ciudad. “No podemos hablar de una ciudad si no existen las condiciones de accesibilidad universal, que no se restringen a la idea del diseño universal que es limitativo a cuestiones básicamente físicas y eliminación de obstáculos. La accesibilidad universal tiene una mira más completa”. Subrayó que es una manera de pensar y de entender el mundo bajo esquemas de diversidad.

En entrevista, la académica expuso que las deficiencias en accesibilidad se manifiestan tanto en lo físico como en lo cognitivo, desde acabados, la ausencia de guías podotáctiles, hasta la falta de señalética clara y lecturas fáciles en los espacios públicos. “En términos de accesibilidad cognitiva, los espacios tienen que ser intuitivos, la señalética debe tener pictogramas comprensibles y todos los textos escritos obedecer a principios de lectura fácil”. Ejemplos de buenas prácticas, añadió, se pueden observar en ciudades como Berlín o París, que han incorporado transporte accesible y sanitarios públicos universales o como el aeropuerto de Estambul que integró colores y texturas como códigos arquitectónicos.

La Dra. Solano Meneses también enfatizó que los principales retos no son únicamente técnicos, sino culturales; pues es fundamental trabajar en la actitud, refiriéndose al capacitismo que desvaloriza a ciertos grupos sociales. En este sentido, recalcó que la accesibilidad universal no debe pensarse solo para personas con discapacidad, sino también para mujeres, personas adultas mayores, migrantes y comunidades diversas. “No les estamos haciendo un favor a las personas de los grupos históricamente vulnerados, sino que tenemos que vigilar sus derechos y es una obligación hacerlo”, concluyó.