Desigualdad en el capitalismo tecnológico

PDF | 328 | Hace 4 meses | 10 noviembre, 2025

gaceta uaa

Tomando como referencia el trabajo de investigación que se desarrolla en la Maestría de Investigaciones Sociales y Humanísticas, por Carlos Andrés Barba Noriega, egresado de la Licenciatura en Sociología de la UAA, y la colaboración del doctor Octavio Maza Díaz Cortés, profesor e investigador del Departamento de Sociología y Antropología, se impartió la conferencia “El trabajo de las y los jóvenes en la era del capitalismo tecnológico” en el marco de la premiación del concurso Eticartel 2025, impulsado por el Departamento de Filosofía.

En la conferencia se subrayó una doble trampa ideológica-discursiva, ya que si bien el mercado de trabajo pareciera ofrecer beneficios como un desempeño más autónomo gracias a la tecnología; en realidad las personas están trabajando más, agotándose más. El teletrabajo está ocasionando un agotamiento generalizado, además de modificar las relaciones laborales, los controles y la vigilancia y los hábitos de los trabajadores.

 

En entrevista, Carlos Andrés Barba Noriega explicó que su proyecto de tesis busca analizar las relaciones que se producen entre la juventud y el trabajo en una era donde la industria está dirigiéndose hacia la tecnologización de los puestos de trabajo; en ella también se contempla la manera en que nuevas modalidades, como el home office, impactan en la vida cotidiana de los jóvenes.

Para Barba Noriega, este fenómeno representa un cambio de paradigma, pues considera que la aparente libertad que ofrecen los empleos digitales es un tema que merece análisis profundo pues muchas veces las condiciones laborales en entornos digitales generan una ilusión de autonomía: “Estos tipos de modalidades del trabajo lo que parece alentar a los jóvenes es una idea de autonomía de tiempo, de espacio o supervisión; cuando realmente lo que hemos visto en la investigación es que no es así, es como una ilusión, porque sí que tienen candados, supervisión de su trabajo y tiempos más limitados”, dijo.

Lo anterior tiene como consecuencia que las fronteras entre la vida personal y laboral se difuminen, porque las modalidades de trabajo que implican un home office meten todo en un mismo espacio; además de que las jornadas de trabajo de ocho horas ya no son atractivas para los jóvenes. Por esta razón, su investigación de maestría busca identificar precisamente por qué los jóvenes se sienten atraídos por estas nuevas modalidades, que en gran parte benefician a los patrones ya que se ahorran dinero en espacios o sueldos. Es necesario poner atención a ese sentido de ilusoriedad que es una trampa para los trabajadores.

Durante la conferencia, se retomaron cifras de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, donde se muestra que el trabajo de los jóvenes es en gran medida asalariado y que son más los hombres que trabajan en comparación que las mujeres. Un aspecto a destacar, es que en los llamados call center, pioneros en el teletrabajo previo a la pandemia, es donde se emplea el 72% de los jóvenes entre los 18 y 29 años. Al respecto, Carlos Barba Noriega, dijo que el teletrabajo está cada vez más presente lo que ocasiona falta de supervisión, que el trabajador no tenga su propio espacio de trabajo y la nula organización entre los trabajadores porque están desconectados.

“En la época de la tecnologización, del capitalismo tecnológico, irónicamente el trabajador está más desconectado que nunca de sus compañeros de trabajo”, Carlos Barba Noriega, estudiante de la Maestría en Investigaciones Sociales y Humanísticas.

Sobre esta conferencia, el doctor Octavio Maza Díaz Cortés, señaló que desde hace algunos años la academia ha comenzado a estudiar el trabajo de las personas más jóvenes, cuáles son las condiciones del mercado laboral, dónde están trabajando y las emocionalidades que surgen. Agregó que ante el mar de información que se tiene, los jóvenes han perdido el encanto por el mercado de trabajo, y en consecuencia, es necesario estudiar y dialogar entre generaciones, tanto jóvenes como los más viejos.

Frente a lo atractivo que resultan aquellos trabajos que se pueden hacer a distancia y se cree que se puede tener control del tiempo, la realidad es que esa aparente libertad es una ficción. En un trabajo como un call center, mencionó el doctor Octavio Maza, se tienen que atender llamadas durante una jornada de ocho horas, estén en la oficina o en su casa. “Tal vez estamos cayendo en trampas como ‘es más cómodo trabajar así’, ‘somos más libres’ o ‘podemos manejar nuestro tiempo’… también está la idea de que los jóvenes quieren ser youtubers o influencers; pero, ¿realmente hay trabajo?”.

Enfatizó que frente a esta ficción que se ha construido, hemos olvidado que en la universidad se forma para el mercado de trabajo y parece que ha ido borrando el mercado de trabajo de nuestras expectativas porque resulta aterrador. En este sentido, ambos ponentes coincidieron en que es necesario fortalecer el vínculo entre la academia y los trabajadores para lograr un mejor entendimiento de las condiciones laborales actuales; así como propiciar espacios de diálogo y reflexión sobre el trabajo y el impacto de las tecnologías.

 

Premiación de la XVI Edición del Eticartel 2025

Bajo esta temática y con el objetivo de motivar la reflexión crítica sobre las consecuencias del capitalismo tecnológico, la automatización de procesos y el uso de la inteligencia artificial, el Centro de Ciencias Sociales y Humanidades, a través del Departamento de Filosofía, entregó los premios a los ganadores de la XVI Edición del Eticartel 2025, que por primera vez se convocó en dos categorías: “Bachillerato” y “Licenciatura y Posgrado”. Con más de 100 propuestas recibidas, el jurado calificador dictaminó como ganadores en la categoría A Bachillerato, a:

  • Primer lugar: Karla Jimena Martínez Garza, Leonardo Ortíz Hernández y Ana Sofía Ramírez Parada, Cartel “¿La IAA nos quita el trabajo?
  • Segundo lugar: Aline Guadalupe Luévano, Rocío Yunuen Astudillo Hernández y Diana Jimena Amador Cisneros, Cartel “Cables sobre carne”
  • Tercer lugar: Valeria Zamudio Marín, Cartel “El muro digital”

Mientras que en la categoría B Licenciatura y Posgrado, a:

  • Primer Lugar: Daniel Emilio Del Bel Raña, Cartel “DLC: Digital Life Capitalism”
  • Segundo lugar: Nefertiti Gaytán Flores, Cartel “La tecnología avanza… la sociedad paga”
  • Tercer lugar: Aarón Guadalupe Chávez Rodríguez, Cartel “Capitalismo bélico y ludismo racional”

Entre las temáticas abordadas por los universitarios, explicó el doctor José Alejandro Mosqueda Esparza, profesor del Departamento de Filosofía y coordinador del Eticartel, destacan las barreras sociales que está generando la tecnología entre los seres humanos; el peligro en las relaciones laborales y en la obtención de empleo; las desigualdades sociales; o el avance tecnológico a costa de empleos más precarios. La convocatoria demandaba que los participantes realizaran su propuesta usando herramientas de IA, así como la justificación del mensaje.

Finalmente, el coordinador del Eticartel reiteró la importancia de motivar la reflexión a través de la expresión visual a partir de problemáticas cercanas a las y los alumnos, y cómo les afectan de manera inmediata.

Ganadores Eticartel 2025 de Gaceta UAA