La investigación histórica: formación académica y divulgación

677 | Hace 11 meses | 25 junio, 2025

gaceta uaa

En un mundo marcado por los cambios vertiginosos y los desafíos globales, las disciplinas humanísticas como la historia, cobran una relevancia fundamental. A menudo se piensa que la historia es solo una colección de fechas, nombres y eventos del pasado; sin embargo, esta disciplina es mucho más que eso: es una herramienta poderosa para entender quiénes somos, de dónde venimos y por qué el mundo funciona como lo hace. La historia nos permite reconocer los logros y errores de la humanidad, valorar nuestra identidad cultural y aprender a mirar el presente con una perspectiva más amplia.

No nos extrañe que un futuro muy cercano los historiadores nos ayuden a comprender la evolución del emoji en las relaciones humanas o la historia de las interacciones a través de las redes sociales, la generación de comunidades o la cancelación a personas, el uso social virtual de las emociones, las fake news o los bots. Se trata de fenómenos sociales que tienen un lugar en la historia.

En el marco de las XIV Jornadas Estudiantiles de la Licenciatura en Historia de la UAA, el Dr. Rodrigo de la O, jefe del Departamento de Historia, compartió algunas reflexiones sobre la importancia del trabajo académico de los estudiantes y el papel que sigue desempeñando la historia en la actualidad. Frente a la idea de que lo digital podría representar una amenaza para la historia, el jefe de departamento destacó que cualquier cosa que dejemos en las redes sociales, desde un emoji hasta un comentario, es susceptible de convertirse en una fuente para la investigación histórica. Añadió que esta nueva realidad ha dado lugar al desarrollo de líneas de investigación en humanidades digitales, sociología y comunicación, que estudian fenómenos como las interacciones en redes, las comunidades virtuales, y hasta la circulación de noticias falsas.

De acuerdo con el académico, los trabajos estudiantiles tienden a enfocarse en aspectos muy específicos de la cultura, resultado de un proceso de investigación que va de lo general a lo particular. Esta delimitación temática no solo es una necesidad metodológica, sino también una manera de hacer comprensible un mundo lleno de información, y de acercarse a las personas que construyen la historia desde sus experiencias cotidianas.

Finalmente, el doctor subrayó la importancia de seguir formando historiadores e historiadoras capaces de analizar críticamente las fuentes y dar sentido a la enorme cantidad de información que circula hoy en día. De la O Torres destacó que en la formación de historiadores hay dos dimensiones muy claras, una de ellas es el aspecto académico y la comunicación del conocimiento histórico; mientras que la otra tiene que ver con la gestión de actividades académicas que propicien un diálogo y encuentro diferente al aula.

Los estudiantes de la Licenciatura en Historia generan numerosos proyectos de investigación que se dan a conocer de manera oral y escrita, ya sea a través de congresos, en revistas como Horizonte Histórico, o a través de un evento de arraigo en la licenciatura, que son las Jornadas Estudiantiles. Al respecto, Sofía Jacqueline Rivera Varela, alumna del octavo semestre de Historia y coordinadora de la edición XIV de las Jornadas Estudiantes “Repensando la Historia: Creando conexiones multidisciplinarias desde las Humanidades”, dijo que el propósito de esta temática, según explicó Sofía Rivera, es comprender que la historia converge a todos, traspasa la disciplina, así como los diferentes momentos de la vida; además de que las jornadas cumplen una función de preparar a los estudiantes para la vida académica y profesional.

 

 

Destacó que, durante las jornadas se presentaron trabajos de investigación y avances de tesinas relacionadas con la vida cotidiana, la historia cultural, de género, el cine o la alimentación, los cuales se abordan desde aspectos muy particulares que pueden ayudar a entender fenómenos más globales que vivimos o no hemos vivido, pero que, aun así, nos siguen asombrando.

“Los historiadores somos importantes para entender al pasado desde nuestro presente, si bien el pasado no se puede cambiar, sí se pueden modificar las visiones que se tienen trayendo a la mesa la discusión; desde estudiantes comenzamos a entender cuál será nuestro rol una vez que salgamos al mundo laboral, académico y de investigación, pues cada individuo tiene historia, nuestros cuerpos, nuestras familias… al final todo es historia”.