¿Y si aprender violín no tuviera que doler? Estudiantes de la UAA diseñan kit que previene lesiones desde la infancia
BOLETÍN 312
- “Sonance” acompaña la práctica antes, durante y después de tocar el violín para promover hábitos posturales saludables.
- El proyecto aspira a convertirse en un aliado de estudiantes, docentes y fisioterapeutas.
Tocar un instrumento debería ser sinónimo de aprendizaje, disciplina y disfrute, no de dolor. Sin embargo, para muchas niñas y niños que comienzan su formación como violinistas, las molestias musculares, la tensión en cuello y hombros, e incluso problemas posturales suelen asumirse como una consecuencia “normal” del proceso. Con la intención de cambiar esa idea desde el diseño, estudiantes de la Universidad Autónoma de Aguascalientes desarrollaron “Sonance”, un innovador kit de corrección postural pensado para acompañar a violinistas principiantes de entre 9 y 11 años.
El proyecto, realizado como tesina por Astrid Cerón Luis, Víctor Daniel Bernal, María Emilia López García y Ana Sofía Ruiz Macías, estudiantes de octavo semestre de Diseño Industrial, demuestra cómo el diseño puede convertirse en una herramienta para prevenir problemas de salud y mejorar la experiencia de aprendizaje en disciplinas artísticas.
De acuerdo con los estudiantes, “Sonance” nació tras identificar un sector prácticamente olvidado por el diseño industrial: el de los músicos en formación. Durante su investigación, el equipo encontró que los dolores musculoesqueléticos asociados a la práctica del violín son altamente frecuentes y, peor aún, suelen estar tan normalizados que muchos estudiantes crecen convencidos de que tocar implica convivir permanentemente con el dolor.
A partir de esa necesidad, los universitarios diseñaron un kit preventivo que busca desarrollar conciencia corporal desde las primeras etapas del aprendizaje musical. La propuesta acompaña al usuario antes, durante y después de cada sesión de práctica mediante un proceso gradual que favorece la adquisición de hábitos saludables hasta alcanzar una ejecución más autónoma y segura.
El kit integra un chaleco postural, un sistema de soporte que ayuda a corregir el ángulo del violín respecto al cuerpo, una compresa para la recuperación posterior a la práctica y un manual de uso basado en principios de la técnica Alexander, reconocida por promover una mejor coordinación corporal entre músicos e intérpretes.
Además de responder a criterios ergonómicos y funcionales, el proyecto fue concebido para ser accesible. Sus materiales, como el neopreno empleado en algunos de sus componentes, ofrecen un equilibrio entre comodidad, durabilidad y costo, con el objetivo de facilitar que más estudiantes puedan beneficiarse de esta herramienta.
Durante el proceso de desarrollo, el equipo consultó a especialistas en fisioterapia, quienes destacaron el carácter innovador de la propuesta y la necesidad de contar con soluciones enfocadas específicamente en este tipo de usuarios. Incluso señalaron el potencial del kit para ser utilizado y recomendado dentro de procesos terapéuticos y preventivos.
Más allá del diseño de un producto, los estudiantes aspiran a contribuir a que niñas y niños puedan desarrollar su talento musical sin comprometer su bienestar físico. Su objetivo es que docentes, familias y profesionales de la salud encuentren en SONANCE una alternativa que ayude a prevenir lesiones y fomente una práctica instrumental más saludable desde los primeros años.
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Ciudad Universitaria
15 de julio del 2026