¿Cómo se vive el acoso escolar en las escuelas?

1784 | Hace 1 año | 9 mayo, 2025

gaceta uaa
  • Proyecto de investigación educativa elaborado en la Licenciatura de Asesoría Psicopedagógica logró describir el acoso escolar en una secundaria del oriente de Aguascalientes. En la mayoría de los casos se trata de acoso verbal y situaciones de ciberacoso.

 

A partir del reporte de investigación hecho para la materia de Sistematización y análisis de información de la Licenciatura en Asesoría Psicopedagógica, cuatro alumnas lograron describir el fenómeno del acoso escolar en una secundaria pública localizada al oriente de la ciudad de Aguascalientes.

La elaboración del “Estudio sobre la incidencia del acoso escolar en una secundaria pública de Aguascalientes”, implicó desde el planteamiento del problema hasta el análisis de la información; la aplicabilidad y suficiencia de una estrategia de enseñanza que favorece la participación activa, reflexiva y colaborativa de las alumnas en los distintos momentos del proceso.

Este tipo de evaluaciones son fundamentales para conocer concretamente cuál es la magnitud de este fenómeno en las escuelas y de qué manera se presenta el acoso, con la intención de visibilizar esta problemática, pero, sobre todo, proponer y realizar estrategias de intervención psicopedagógicas efectivas y oportunas.

Las ahora egresadas de la Licenciatura en Asesoría Psicopedagógica, Dafne Lucía De Loera Robledo, María Vianey González Landeros, Jennifer Itzel Padilla Carrillo y Mónica Leticia Ruiz Macías, lograron describir las diversas manifestaciones y lugares en los que se presenta el acoso, a partir de una encuesta aplicada a 462 adolescentes de ambos turnos, entre los 12 y 16 años de edad; de los cuales el 69% vive con una familia tradicional, mientras que el 22.7% vive solo con su mamá y, en menor medida, viven solo con el papá un 2.6% y un 2.2% con los abuelos.

Para el estudio se consideró la participación de diversos actores en el fenómeno del acoso:

  1. El agresor o acosador.
  2. El acosado (tanto víctimas pasivas como víctimas que reaccionan de manera agresiva).
  3. El espectador del acoso, que, según el reporte de investigación realizado, se pueden clasificar cuatro tipos de testigos o espectadores: el que (1) participa de forma activa en el acoso, el que (2) anima y apoya el acoso, el (3) observador silencioso y el (4) defensor de la víctima.

 

 

Como resultado del estudio, se pudo observar la presencia del ciberacoso, y que el de tipo verbal es el que se presenta en mayor medida en la secundaria, ya que los alumnos tienden a reírse, burlarse o hablarse con insultos entre ellos.

Respecto al ciberacoso, el 12.8% manifestó haber sido amenazado alguna vez por medio de su celular o internet, el 14.9% declaró que alguna vez han subido fotos o vídeos suyos sin su permiso y al 24% lo han molestado por teléfono en alguna ocasión.

En otro apartado, se visualizaron los comportamientos intimidatorios del agresor y la frecuencia con la que ejercen dichos actos. Las conductas que más se presentaron entre los estudiantes fueron reírse cuando hacen bromas pesadas a los demás y molestar a los compañeros con apodos o insultos; sin embargo, las alumnas aclaran en su reporte que, aunque esos comportamientos fueron los más frecuentes, sólo representan a una pequeña porción de todos los encuestados, pues la mayoría respondió que nunca realizaban dichas acciones. En casi un 80%, los estudiantes declararon nunca animar a quien golpea a otros compañeros, por lo que los actos de violencia en los que se amenaza la integridad física de la víctima, no son comunes en esta escuela.

En cuanto a las agresiones que reciben los estudiantes víctimas de acoso, más del 25% de los alumnos señalaron haber sido ignorados, insultados o se han burlado de ellos; ofensas que forman parte del maltrato psicológico o indirecto que, según los teóricos, se relaciona con la exclusión o aislamiento social. Por otra parte, solo un 5% de los estudiantes señalaron haber sido sometidos a críticas, los han golpeado o les han hecho cosas para molestarlos.

Entre los alumnos de secundaria se identificaron observadores activos, pues la mayoría de los estudiantes sí se involucran para detener la situación cuando alguien se ve afectado por otras personas, y casi siempre, si se pone en ridículo a un compañero, le avisan a alguien más.

Otros datos importantes que arrojaron las encuestas tienen que ver con que el acoso se puede dar en todos los espacios dentro de la escuela; más del 50% de los alumnos dicen que el acoso se da en la calle, en la salida o entrada de la escuela y en el salón de clases; mientras que en los baños y el patio es donde menos se da. También se pudo observar que los encuestados nunca permanecen pasivos ante alguna situación de acoso; no obstante, no se puede ignorar el hecho de que un 25.7% de los estudiantes de secundaria ha fungido alguna o varias veces como un observador pasivo frente al acoso escolar, ya que no pueden hacer nada a pesar del desagrado de la acción.

Algunas recomendaciones ante situaciones de acoso escolar

En el “Estudio sobre la incidencia del acoso escolar en una secundaria pública de Aguascalientes”, las ahora egresadas de Asesoría Psicopedagógica, analizan la dimensión del acoso escolar en consideración con otras variables como el tipo de familia, el número de hermanos o la edad. Lo más importante de este proyecto de investigación educativa, son las recomendaciones que hacen a los docentes, los padres de familia y los directivos de las escuelas para poder enfrentar posibles situaciones de acoso escolar. Además, se detectó la necesidad de implementar una estrategia de intervención a cargo de asesores psicopedagógicos con el que se pueda concientizar a todos los estudiantes y a los docentes.

 

 

 

Aprendizaje basado en proyectos

El plan de estudios de la Licenciatura en Asesoría Psicopedagógica busca egresar profesionistas con habilidades y conocimientos en los ámbitos de la orientación e intervención psicopedagógica, la docencia, la gestión y política educativa; además de que puedan atender las necesidades de formación a partir del diseño, implementación y evaluación de programas en los contextos de la educación formal y socioeducativos.

Con este propósito, se trabaja para que, en las diversas asignaturas del plan de estudios, el alumnado pueda desarrollar su aprendizaje a partir de proyectos donde en los que implemente el método científico, pero, sobre todo, la investigación educativa en entornos reales.

El estudio para describir el acoso escolar se desarrolló como parte de la materia “Sistematización y análisis de la información” utilizando el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP). En el proyecto de innovación “Uso de la metodología de Aprendizaje Basado en Proyectos en la formación para la investigación” propuesto por la doctora Victoria Eugenia Gutiérrez Marfileño, profesora e investigadora del Departamento de Educación, se explica que, en la ABP el protagonista del proceso educativo es la y el estudiante, en tanto que el profesor asume el papel de facilitador, guía y evaluador del aprendizaje.

En el mismo documento se da cuenta de los resultados obtenidos y el impacto institucional generado. Además de aprender una metodología activa, las estudiantes que emprendieron el estudio sobre acoso escolar, al igual que el resto de sus compañeros en otro tipo de diagnósticos, lograron comprender la aplicabilidad de la investigación científica en su ámbito profesional, pues de esta forma se pueden generar intervenciones psicopedagógicas preventivas y correctivas con todos las personas involucrados (padres y madres de familia, profesores y alumnos) en un fenómeno creciente en las escuelas, como lo es el acoso escolar.