La difusión de las artes y las ciencias a través de los libros (y dos invitaciones)
Mtro. en D. Juan Carlos Arredondo Hernández
En 1878, Víctor Hugo pronunció el discurso inaugural del Congreso Literario Internacional celebrado en la capital de Francia. El autor de obras monumentales como Los miserables y Nuestra Señora de París dejó entonces una frase que, 148 años después, sigue resonando con especial fuerza en fiestas literarias y editoriales: “El libro, como libro, pertenece al autor —expresó—; pero como pensamiento, pertenece al género humano. Todas las inteligencias tienen derecho a él”.
En cualquier casa de estudios de nivel superior esa idea debe remitir a su responsabilidad esencial de divulgación y difusión de las artes y las ciencias, porque el trabajo de una universidad no termina cuando concluye una investigación o cuando un profesor pone punto final a un ensayo. Para que el ciclo sea virtuoso, se tiene que conseguir que ese conocimiento salga del espacio en el que nació, para que circule, encuentre lectores y entre en conversación con otras ideas.
Publicar significa, literalmente, hacer público. En el ámbito universitario eso implica tomar algo que durante meses o años perteneció al trabajo de una persona o de un grupo y ponerlo a disposición de otros. Un libro puede haber sido escrito en Aguascalientes, Yucatán o Bogotá y terminar en manos de alguien a quien su autor nunca conocerá, provocando ahí nuevas epifanías y preguntas; en todo caso, nuevas conversaciones que permitan generar más y mejor conocimiento.
Esa posibilidad del diálogo a distancia explica buena parte del valor de una feria de libros universitaria. Por eso, con esta brevísima reflexión como marco contextual, quiero aprovechar este espacio para invitar a todas las familias de la entidad a visitar nuestra XXVIII Feria del Libro, que desde el miércoles se está llevando a cabo en el Salón de Usos Múltiples de Ciudad Universitaria.
Durante estos días tendremos aquí más de cien sellos editoriales, 32 expositores y decenas de actividades para toda la familia. Recibimos además a la Asociación de Editoriales Universitarias de Colombia como invitada de honor. Así, mediante esta iniciativa que ya es toda una tradición en nuestra casa de estudios, seguimos fortaleciendo vínculos con la sociedad de Aguascalientes y con otras comunidades dentro y fuera del país.
Este año hemos dado también un paso significativo porque, por primera vez, esta feria ha trascendido los muros de nuestros campus para llegar, también, al Centro Comercial Altaria, a través de un “Muro de Acceso Abierto”, el cual permitirá descargar publicaciones académicas de manera gratuita. La forma de editar, distribuir y leer ha cambiado muchísimo, pero la tarea de fondo permanece. Se trata de acercar el conocimiento a más personas y de reducir las barreras que dificultan su acceso.
En ese esfuerzo también estamos llevando a cabo una Jornada de Activación y Fomento a la Lectura, enmarcada en diálogos sobre la cultura de paz. Leer supone dedicar tiempo y atención a una voz distinta de la propia. En una época en la que con demasiada facilidad hablamos antes de escuchar, ese ejercicio conserva un valor enorme.
En el fondo, todas estas acciones apuntan hacia un mismo propósito. La presencia de editoriales de otros países, la posibilidad de llevar la feria a un espacio distinto de la ciudad, el acceso abierto a publicaciones académicas y esta apuesta por la lectura como ejercicio de escucha buscan que las ideas no permanezcan encerradas, sino que encuentren caminos para pasar de una persona a otra.
Y es justamente ahí donde podemos volver al pensamiento de Víctor Hugo. Cuando afirmó que el libro pertenece a su autor, pero que su pensamiento pertenece al género humano, estaba poniendo el acento en el hecho de que el conocimiento adquiere buena parte de su valor cuando puede ser leído, discutido, cuestionado y retomado por otros.
Eso es, finalmente, lo que deseamos que ocurra durante estos cinco días (la feria culmina el domingo): que quienes recorran los estantes y libreros encuentren un libro, una idea o una pregunta que no traían consigo al entrar y que, después de ese encuentro, esa idea siga su camino en una conversación, en una clase, en otra lectura o quizá en un nuevo trabajo que algún día también llegue a publicarse.
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Antes de cerrar esta participación quincenal, aprovecho para hacerles una segunda invitación, para que nos visiten también sábado y domingo y sean parte de nuestra ya tradicional Feria Universitaria. Tendremos cientos de actividades culturales, deportivas, científicas, artísticas y de ocio, a partir de las cuales podrán conocer de primera mano muchos de los servicios y programas que la UAA le ofrece a la sociedad. Tendremos además diversas zonas de comidas, con propuestas para todos los gustos.
Iniciamos mañana con la inauguración oficial en punto de las 10:30 de la mañana, en nuestro logo monumental (mejor conocido por todos, con mucho cariño, como “los calcetines”). Dejo aquí la dirección electrónica para que puedan conocer el programa general y cultural del evento: https://www.uaa.mx/feria/
Espero que nos podamos encontrar en C.U. y, sobre todo, que puedan ser testigos y partícipes de un par de jornadas de diversas actividades un entorno de sana convivencia, enmarcadas por los valores que han distinguido a nuestra universidad desde hace más de medio siglo.