Universidad Autónoma de Aguascalientes

El triunfo del humanismo

PDF | 113 | Hace 4 meses | 29 diciembre, 2023

Dra. en Admón. Sandra Yesenia Pinzón Castro

Uno de los últimos eventos que tuvimos el año pasado como parte de las actividades de nuestro Centro de Ciencias de la Salud, fue la séptima edición del congreso de enfermería (que llevamos a cabo con una periodicidad anual). En ocasión de dicho evento, los asistentes y una servidora tuvimos oportunidad de hablar un poco sobre la importancia de su trabajo y lo mucho que les debemos estar agradecidos en la sociedad. A continuación, comparto algunas líneas del mensaje que en ese momento dirigí a quienes asistieron al evento:

En una de las salas del Museo del Prado, en Madrid, se exhibe una de las pinturas más impresionantes de Pieter Bruegel, llamada “El triunfo de la muerte”. En ella queda reflejada, como en pocas obras de arte, nuestra condición de criaturas expuestas a la enfermedad, la violencia y la tragedia, así como la ventaja que tiene la muerte sobre nosotros y nuestras ansias de vivir.

Además de cimbrarnos, el cuadro puede llevarnos a la reflexión sobre los enormes esfuerzos humanistas que se hacen, desde las organizaciones de ayuda, la medicina, los centros de investigación y los servicios de salud, a fin de contrarrestar esta frágil naturaleza de los seres humanos, que acaso nos convierte en una de las especies -paradójicamente- más vulnerables y, por lo mismo, con un incomparable desarrollo de la capacidad para adaptarnos a un sinnúmero de circunstancias, climas y geografías.

En fin, al ver este cuadro de Bruegel también pienso un poco en ese primer frente de ayuda fundamental ante la tragedia y las emergencias; ese frente representado sobre todo por el personal de enfermería, los doctores y toda la gente que trabaja en primeros auxilios. Pienso en todos ellos como en una suerte de ángeles o héroes. Ya sé que puede sonar un poco cursi decirlo así, pero ¿de qué otra forma se puede entender a una persona cuya vocación es, literalmente, salvar vidas, y que de hecho como gremio han salvado millones y millones de vida a lo largo de la historia, incluso a costa de su propia salud y la de sus familias?

Por desgracia, tuvimos la oportunidad de corroborar esto último de manera terrible hace un par de años, en el contexto de la peor pandemia que ha vivido el mundo en los últimos cien años. En México, se perdieron innumerables vidas de médicos, camilleros y personal de enfermería y emergencias, quienes dieron todo de sí mismos para salvar al mayor número de personas que fueron presa de la Covid-19.

Además del dolor que estas pérdidas deben de causarnos, esta tragedia también nos recordó la importancia no solo de las personas que trabajan en el sector salud, sobre todo en ese primer contacto con los pacientes; sino que también fue un llamado de atención y una corroboración de que deben darse las herramientas de protección necesaria a dicho personal, así como una constante y permanente actualización en temas de formación profesional, relacionadas con el ejercicio diario de sus profesiones.

En ese sentido, en la Universidad Autónoma de Aguascalientes no solo hemos trabajado arduamente para tener programas educativos de primer nivel en áreas disciplinares relacionadas con la prevención y el cuidado de la salud, sino que además nos hemos dado a la tarea de generar conferencias, conversatorios, congresos y eventos académicos y/o de actualización profesional como, por ejemplo, las Jornadas de Enfermería que llevamos a cabo anualmente desde hace casi una década. Este es uno de los muchos esfuerzos que, desde la universidad y el Sector de Salud Pública realizamos a fin de que las y los profesionistas de la enfermería y de la medicina en general tengan un espacio horizontal de colaboración, intercambio de estudios y experiencias. Por supuesto, también buscamos que se dé la generación o el refuerzo de lazos de camaradería y colaboración, que les permitan realizar de mucho mejor manera su trabajo, siempre con mejores herramientas teóricas, metodológicas y físicas…

Ahora que estamos por cerrar un año más y que precisamente por ello estamos en una época propicia tanto para agradecer por las cosas buenas que nos sucedieron, como para hacer una reflexión sobre las acciones que realizamos, las metas a las que llegamos y las áreas de oportunidad que detectamos en nuestro desempeño personal y colectivo, creo que podemos aprovechar también la oportunidad para poner el foco en las y los integrantes de la sociedad que, aunque a veces de manera inadvertida, están siempre presentes y dando lo mejor de sí para que nosotros gocemos de diversas condiciones de seguridad y bienestar. Entre estas personas, por supuesto que deben destacar todas las que trabajan en el sector salud. Así, desde aquí quiero decirles que las y los admiro mucho; que les agradezco infinitamente la vocación que eligieron, su entrega y su papel activo en mejorar la salud y la dignidad de las personas con las que tienen contacto. En ustedes, aunque sea temporalmente, cuadros como el de Bruegel se detienen, porque la muerte no triunfa sin más, sino que encuentra quien le dé batalla y le gane partidas importantes desde el humanismo, como la que recientemente hemos ganado -aunque con incontables sacrificios- en el contexto de la pandemia que ya hemos superado. Infinitas gracias por ello.

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